Animales, reinos y biodiversidad

Naturaleza, biodiversidad, biología, animales, plantas, entorno… son palabras que de una manera u otra nos recuerdan lo que en el fondo somos: habitantes del planeta tierra. Y es algo que no debemos olvidar nunca, ya que va dentro de nosotros y nos condiciona desde el minuto uno de nuestra existencia. Y no sólo a nosotros, sino a todo lo que nos envuelve, ya que seamos o no ecologistas o nos interesen o no estas cuestiones, no podemos evitar vivir dentro de un planeta en un medio que aunque en la práctica nos pertenece, en el fondo nos supera en todos los aspectos y por tanto debemos cuidar.

Cuando hablamos de biodiversidad, nos referimos a la enorme cantidad de seres vivos que viven en nuestro planeta, como son los animales o las plantas, en todos sus distintos ecosistemas. Normalmente se considera que existen 3 tipos dentro de la biodiversidad: por un lado está la genética que propicia que haya variaciones de los propios genes; en segundo lugar está la específica que es la culpable de que exista multitud de especies distintas, y por último está la ecosistémica que hace que haya comunidades biológicas o biocenosis distintas, formando lo que se conoce como la biosfera.

Y es que hablar de este proceso es hablar del resultado de millones de años de constante evolución desde el punto cero de este viaje: el origen de la vida.

Pero vamos a entrar un poco más en materia hablando de sus sobdivisiones. Y es que los seres vivos se dividen actualmente en dominios, y estos a su vez se diviven en reinos. Actualmente se considera que existen 3 reinos, que son las arqueas, las baterias, los protozoos, los cromistas, los hongos, las plantas y los animales.

Animales en libertad

Vamos a centrarnos un poco más concretamente dentro de los animales, ya que es para muchos el reino más interesante, principalmente por el hecho de que nosotros pertenecemos a dicho reino, y la mayoría de seres con los que interactuamos en nuestro entorno también.

Animalia, el reino de los animales

Este reino es muy amplio y abarca multitud de especies de todo tipo. Una de sus principales características es que tienen una gran capacidad para el movimiento, no tienen pared celular, se desarrollan de manera embrionaria y no tienen cloroplastos. Este reino pertenece al dominio eucariota. A su vez, el reino animal se divide en multitud de subgrupos.

Los seres vivos pertenecientes al reino animal realizan una serie de funciones de carácter esencial, que son la respiración, la circulación, la respuesta, la alimentación, la reproducción, el movimiento y la excreción. Todas ellas condicionan el comportamiento y características particulares de cada uno de los animales que poblan nuestro planeta.

Conocer las características de los diferentes especies de animales nos ayuda a conocer mejor nuestro entorno y, lo que es más importante, conocernos mejor a nosotros mismos. De esta forma aprendemos más sobre cómo somos y nos adaptamos mejor a nuestro hábitat.

La adaptación a nuestro hábitat sin la destrucción del mismo es una de las claves básicas para la superviviencia del ser humano, ya que si no entraríamos en una espiral de destrucción que podría llevar a nuestra propia extinción como especie. Por eso ess tan importante cuidar del medio ambiente y de respetar al resto de especies que poblan nuestro planeta.

Animal

La importancia del reino animal

El reino animal es muy importante en el desarrollo correcto del planeta. Esta importancia radica en el hecho de que el ser humano pertenece a este reino, y somos los principales causantes de los principales cambios que ocurren en La Tierra. El ser humano tiene, por tanto, la responsabilidad de mantener y respetar el planeta de manera que su seguridad no se ponga en peligro, y eso es algo que no estamos consiguiendo del todo.

De ahí la importancia de la ecología y de la concienciación que nuestra especie tiene que generar entre sus iguales para que todos estemos comprometidos dentro de este campo y no lo ignoremos mirando hacia otro lado. De nosotros depende el estado de nuestro planeta en gran medida, y debemos ser por tanto responsables y adultos para no dibujar un futuro negro para nuestro planeta, ya que nuestra superviviencia y la de nuestros hijos y las futuras generaciones depende de ello.